DECRETO 1500 DE 2007-ENCRUCIJADA DEL SECTOR CARNICO

Cárnicos, en la encrucijada.

Con el Decreto 1500 de 2007.

TOMADO DE LA PAGINA DE BANCOLOMBIA

Tras varias prórrogas a la aplicación del Decreto 1500 de 2007, el Gobierno lanzó un salvavidas a los empresarios del sector cárnico con el Decreto 1282 de 2016, una última oportunidad para que estas empresas se formalicen.

La información aquí contenida es simplemente material informativo que se pone a disposición de las pyme. Es responsabilidad exclusiva de los clientes y las pyme el cumplimiento de la normatividad que le sea aplicable.

Diagnóstico

A nivel mundial, el sector cárnico se ha enfrentado a la diseminación de brotes de enfermedades transmitidas por alimentos expuestos a agentes bacterianos y contaminantes químicos como los residuos de medicamentos veterinarios. De acuerdo con el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima), este hecho pone de manifiesto el incremento de factores de riesgo que resultan de prácticas agropecuarias inadecuadas.

Teniendo en cuenta este escenario, desde hace varios años diferentes países ejecutan estrategias para consolidar la industria agroalimentaria y asegurar estándares de inocuidad y sanidad agropecuaria.

En Colombia, a través del Conpes 3376 de 2005, el Gobierno realizó un diagnóstico de la cadena cárnica bovina e identificó los obstáculos que enfrentaban sus actores para cumplir con esos requerimientos.

Medidas del Gobierno para la vigilancia y el control

Como resultado, en 2007 se expidió la Ley 1122, que estableció las competencias de los actores a lo largo de la cadena y dispuso que el Invima estaría encargado de la inspección, vigilancia y control de las plantas de beneficio de animales. Así mismo, expuso la necesidad de actualizar la normativa para garantizar la inocuidad de la carne y de los productos cárnicos destinados al consumo humano en Colombia y en el exterior.

Se expidió el Decreto 1500 de 2007, un reglamento técnico que establece los requisitos sanitarios y de inocuidad que se deben cumplir para proteger la salud humana y prevenir daños a la misma. “Con la implementación de este Decreto, las plantas de beneficio, desposte y desprese han adecuado sus instalaciones y operación para tener un enfoque basado en los riesgos durante el proceso de sacrificio”, dice el Invima.

Última oportunidad para formalizarse

Empresas y representantes del sector que no coincidían con el Decreto, promovieron seis prórrogas para dilatar su entrada en vigencia y las sanciones a quienes no lo cumplieran. En agosto de 2016, cuando el último plazo se cumplió, el Gobierno ratificó, con el Decreto 1282 de 2016, que existe una última oportunidad para que las empresas del sector cárnico se formalicen.

Este autoriza a quienes realicen actividades de desposte, desprese, almacenamiento y expendio de carne y productos cárnicos comestibles a solicitar una autorización sanitaria provisional, con duración de un año, hasta que cumplan con la norma. Si al cabo de ese tiempo han llevado a cabo el 50% de las actividades necesarias, pueden solicitar una prórroga por un año.

Aunque la solución parece salomónica, un gran número de empresarios no cuenta con recursos para realizar adecuaciones en sus negocios. En caso de incumplir la norma, corren el riesgo de que se cancele su operación.

De acuerdo con el Invima, aunque a partir de la expedición del Decreto 1500 se observan mejoras en estándares sanitarios, hoy solo nueve plantas de beneficio (tres de bovinos, dos de porcinos, tres de aves y una de terneros) cuentan con ella en el país.

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